Hace muchos años en la antigua
roma se celebraba una festividad llamada “Lupercaria” en honor a la loba que
amamanto a Rómulo y Remo, que según la leyenda fueron los fundadores de Roma.
Esta festividad se celebraba el 15 de febrero pero la iglesia se oponía debido
a que se realizaban orgias, sacrificaban animales y en honor a la fertilidad
daban látigos a las mujeres y las sorteaban para violarlas. El papa Gelasio I
convirtió esta celebración al catolicismo nombrando a “San Valentín” como patrón
de ese día, él fue un sacerdote que en épocas del Imperio Romano no acató la
orden del emperador Claudio II, quien prohibió a las parejas casarse para que
dejen la vida familiar y solo se enfoquen en la guerra, pero a san Valentín no
le importó y siguió casando parejas a escondidas hasta que fue descubierto y
encarcelado. Ya en prisión se enamoró de la hija del carcelero y el día de su
ejecución, un 14 de febrero, dejo una carta para su amada firmada como “Tu Valentín”.
A lo largo del tiempo la
celebración de San Valentín ha ido cambiando, ahora se celebra el amor de
pareja y también la amistad. Las parejas en este día suelen estar adornadas por
regalos en los que predominan el color rojo y las que no los tienen se adornan
a si misma con caricias y besos, sin embargo no solo encontramos a parejas de
enamorados, también vemos grupos de amigos, padres e hijos celebrando el amor
familiar.
Sin importar cual sea la interpretación que se le de a esta
fecha que se repite cada año, lo que salta a la vista es como se muestran deshinibidamente
las parejas en lugares públicos, y las familias toman a esta fecha como un
recordatorio de amor, antes eran solo dos pero ahora no están solos, junto a
ellos están sus hijos que son el recordatorio permanente. Observar a cada
pareja o pareja es como adentrase a un mundo distinto pero fotografiarlos de
espaldas es como estar en el behind the scenes del día del amor.

















